Tu plan de Claude no es chico. Tus PDFs son caros.
Cada PDF que le subís a Claude gasta hasta el triple de lo que debería. Convertilo acá antes, y hacé que el mismo plan te rinda el día entero.
Son las 11 de la mañana y Claude te dice basta.
Le subiste un expediente, dos contratos, una pericia. Ibas bien. Y de golpe: «límite alcanzado, volvé en unas horas» — con el escrito a medio armar.
La reacción natural es pensar que el plan te quedó chico. Pero el problema casi nunca es cuánto usás Claude. Es cómo le das los archivos.
Claude no lee páginas: lee tokens.
Y un PDF es el formato más caro que existe para gastarlos. Cuando subís un PDF, Claude no procesa solo el texto: procesa el envase — la maquetación, los encabezados repetidos, el ruido del escaneo.
Según la documentación de Anthropic, cada página de PDF cuesta entre 1.500 y 3.000 tokens. Un expediente de 20 páginas puede quemar 60.000 tokens antes de que escribas la primera consigna.
El mismo documento en Markdown —texto limpio, el formato con el que Claude fue entrenado— cuesta una fracción. En nuestras pruebas con contratos reales, el ahorro llega al 90%. Y hay un segundo efecto: Claude responde mejor con Markdown, porque lo lee como idioma nativo. Menos tokens, mejores respuestas. No hay trade-off.
Convertí antes de subir. Eso es todo.
Arrastrá tu archivo
PDF, Word, Excel, escaneados, hasta un ZIP con el expediente entero.
Te lo devolvemos en Markdown
Texto limpio, con un informe de cuántos tokens acabás de ahorrar.
Copiá y pegá en Claude
O descargá el .md y tenelo listo para siempre.
Los documentos que usás seguido —modelos de contrato, jurisprudencia de cabecera— los convertís una sola vez y quedan listos para pegar cada vez que los necesites.
Cada conversión te muestra el número.
No te pedimos que nos creas: cada vez que convertís, la herramienta te informa cuántos tokens costaba tu documento original, cuántos cuesta la versión en Markdown, y el porcentaje que te acabás de ahorrar.
Vas a ver ahorros del 70, 80, 90% — en tu propio expediente, no en nuestra publicidad.
Tu documento no queda en ningún lado.
Se convierte y se borra en el mismo instante. No lo guardamos, no lo leemos, no lo usamos para nada. Lo único que registra tu cuenta es un contador de cuántas conversiones hiciste. Trabajás con material confidencial: la herramienta está construida asumiendo eso.
Hoy es gratis. Mañana va a ser pago.
Este servicio va a tener una cuenta paga en el futuro. Por ahora, mientras lo estamos puliendo, es completamente gratuito: te registrás con tu email y convertís. Sin tarjeta, sin plan premium escondido.
El mismo plan de Claude que hoy te abandona a las 11 de la mañana puede leerte el expediente entero. La diferencia no está en pagar más — está en un paso de 10 segundos antes de subir el archivo.